Con Internet se abrió la puerta de la comunicación entre empresas y personas; es posible opinar abiertamente, preguntar y participar de manera activa en ambos sentidos. Como contrapartida, Internet es un lugar propicio para publicar información inexacta, o directamente falsa, gracias a que es muy fácil esconder la identidad de quien escribe.

Hay mucho escrito acerca de cómo gestionar en Internet en general, y en las redes sociales en particular, una crisis de reputación corporativa. Pero ¿qué hacer si el ataque va directamente a tu reputación personal?

Exponerse en Internet forma parte de la creación de la marca personal. Esto hace que otras personas puedan opinar para alabar, o cuestionar, nuestro desempeño, nuestra honestidad o cualquier otro aspecto de nuestra reputación.

Un ataque tiene como objetivo dañar, desprestigiar y, como mínimo, sembrar la duda. Los motivos suelen tener su origen en problemas o enfrentamientos reales, ocurridos en la vida convencional. Lo normal es llenarse de impotencia y de dudas. ¿Cómo gestionar una situación así?

A continuación, te recomendamos 4 cosas que hay que hacer en esos primeros momentos de duda para no empeorar la situación:

1.  NO RESPONDAS DESDE EL ENFADO

Es normal sentir enfado y rabia si alguien nos insulta o calumnia. Pero responder en caliente no es una opción. Una respuesta rabiosa no ayuda a contradecir lo que hayan publicado. Al contrario, nos coloca a su mismo nivel a la vista de todo el mundo.

Es fundamental dejar pasar un rato largo y pensar en la estrategia que se va a seguir para minimizar el impacto de un ataque de este tipo.

2. NO BORRES EL COMENTARIO

Borrar el comentario injurioso suele ser técnicamente posible pero muy contraproducente. Si alguien desea hacernos daño, es muy probable que haya sacado un pantallazo para poder usarlo más tarde en nuestra contra. Si borras el comentario, aumentas la sospecha de que pueda ser verdad y por ello deseas ocultarlo.

3.  RESPONDE COMO EMPRESA, DE MANERA NEUTRA Y EN HORARIO LABORAL

Tanto si el comentario va directamente a ti, como si está escrito para la empresa, responde de manera impersonal y neutra. Es conveniente adoptar una postura conciliadora y dialogante, evitando la confrontación y, sobre todo, intentando trasladar el conflicto a un ambiente privado, sacándolo de Internet, donde estás a la vista de todo el mundo.

Si el ataque se produce durante el fin de semana o días festivos, siempre recomendamos no responder hasta el primer día de labor. Hacerlo antes es darle importancia y, de esta manera, quien nos ataca le queda claro que nos está afectando, concediéndole así más poder.

Para comprender a qué se refiere este apartado, lo mejor es verlo con un ejemplo: “Hasta la fecha el trabajo de esta persona ha sido correcto y no tenemos constancia de ninguna mala práctica. En cualquier caso, si desea comentarnos cualquier problema que haya tenido, puede hacerlo escribiendo a [mail genérico de la empresa]”.

Todo esto no es posible hacerlo si reaccionamos desde el calor del enfado. Por eso es tan importante el punto número 1.

4. NO PIDAS A TUS AMISTADES QUE ESCRIBAN PARA CONTRARRESTAR LA CRÍTICA

Es humano pedir ayuda a las amistades, pero una avalancha de opiniones positivas, todas en un periodo corto de tiempo y justo después de una crítica sangrienta, solo ayuda a incrementar la duda sobre la veracidad del comentario. Por eso es fundamental mantener la calma y seguir los 3 consejos anteriores.

Estas cuatro recomendaciones son fundamentales para conseguir contrarrestar el daño que personas malintencionadas pretendan causar, pero no es lo único que puedes hacer. Pide ayuda a profesionales de la comunicación online. Es un coste imprevisto, pero servirá para ahorrar problemas peores (y más caros) más adelante.

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