Emociona escuchar a Pablo Aretxabala (NER Group) hablar sobre otra forma de gestionar empresas y hace unos días tuvimos la oportunidad de hacerlo. Desde NER Group defienden que no hay organizaciones ni personas iguales y el reto está en implantar un estilo de hacer propio de cada compañía sobre una base ética que incorpore valores y principios al mundo empresarial.

Es un cambio de esquema mental, una necesidad en la situación actual que vivimos y Pablo defiende que, con la involucración del 100% de las personas, se puede conseguir el desarrollo local y económico que buscamos.

Porque las personas importan, son la base de las organizaciones: distintas entre sí y diferentes cada día; venimos de un modelo tradicional y se pretende que las personas trabajen a partir de unos procedimientos y formas establecidas, se comporten como máquinas industriales.

Emocionalmente, hay que añadir que las personas nos regimos por la campana de Gauss ante cualquier cuestión sujeta a ser valorada (creatividad, respuesta al trabajo, visibilidad,…) No somos ni actuamos de igual forma, asumirlo reducirá el estrés.

7 puntos a destacar:

  1. Las personas interesan en toda su plenitud: desterrar términos como mano de obra, operarios, sobre la base de sentir –> pensar –> hacer.
  2. El futuro está en las organizaciones con conocimiento y el conocimiento son las experiencias reales, las vivencias de las personas. Más compartir, mayor avance en el conocimiento experiencial frente al teórico (charlas, cursillos, conferencias o universidad)
  3. Las empresas amplían sus miras, promueven el cambio y favorecen las condiciones para que el nuevo estilo de relación se dé.
  4. Todas las personas que forman parte de la compañía somos propietarias, en derechos y obligaciones.
  5. Las personas somos responsables, adultas, estamos acostumbradas a tomar decisiones (y a veces, equivocarnos) en el resto de ámbitos de nuestra vida. ¿Por qué no en la empresa?
  6. El único límite es no despedir a nadie: no es coherente desprenderse de nadie cuando estamos defendiendo que las personas son nuestro mayor valor: nos apretamos el cinturón y seguimos hacia adelante.
  7. El reparto de la cosecha es esencial. Pablo defiende la necesidad de consensuar un acuerdo marco, 4 reglas básicas que valgan para siempre y evite que este tema sea un punto de discusión recurrente, porque la pelea es hacia fuera.

 

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