Desde el punto de vista empresarial, hoy en día la presencia en redes sociales es cita obligada. Por ello un buen plan de marketing siempre debe incluir los canales online, donde los objetivos pueden ser variados: notoriedad, vender, conseguir leads…

Cuando se trata de la marca personal, las redes sociales sirven igualmente para proyectar una imagen atractiva hacia al exterior. Para lograrlo es fundamental tener claro cuáles son los objetivos y qué estrategia se va a seguir para conseguirlos, identificar quién es el público destinatario, definir un buen calendario de contenidos con una dosis controlada de improvisación… En definitiva, es necesario un buen plan de marketing online, igual que una empresa.  Es una tarea laboriosa que no todo el mundo está dispuesto a asumir. Bien porque supone mucho trabajo, bien por temor a cometer algún error.

Si eres de los que necesitan ir poco a poco y no quieres exponerte continuamente, pero sabes que necesitas avanzar con tu marca personal, este artículo te va a ayudar a poner unos buenos cimientos a tu actividad profesional en las redes. Es importante que pases a la acción y que el ritmo lo marques tú; no te dejes impresionar por la actividad de otros perfiles. Lo ideal es que, de forma controlada, generes contenidos, compartas información que vaya precedida de tus reflexiones… y así demuestres tu valía profesional.

Imprescindible si quieres que LinkedIn te dé resultados

Tanto si vas a ser una persona con mucha actividad como si quieres utilizar la red social de manera más discreta, es fundamental que sigas las siguientes instrucciones. Son sencillas pero imprescindibles en LinkedIn:

1.- Escribe tu CV con esmero, igual que si fueras a dedicarte a LinkedIn en cuerpo y alma. Que no vayas a compartir contenido no significa que tu CV pueda estar desaliñado. Es tu carta de presentación; un mal CV no habla bien de ningún profesional, ni en papel ni online.

Pon datos objetivos si no se te ocurre nada ocurrente para tu presentación, pero no lo dejes en blanco o a medio preparar. Una vez hecho, ya decidirás cómo de privado quieres hacerlo; eso dependerá de tus objetivos. No es lo mismo buscar trabajo que buscar clientes.

2.- Utiliza una foto que sirva para un entorno profesional. No uses una foto que no pondrías en un CV en papel. No sirve una foto de fiesta, con ropa de monte o con la imagen sin centrar porque es una foto de grupo y, si no, sale alguien más contigo en la imagen.

Hoy en día, con las cámaras digitales, podemos hacer miles de fotos hasta dar con la que nos convenza. No escatimes en tu imagen.

3.- Haz contactos que realmente te aporten un valor. El objetivo habitual, en LinkedIn y en otras redes sociales, es que cuanta más gente vea tu contenido, mejor. A más contactos, más posibilidades de que se comparta y se amplíe el número de personas que te ven.

Como tu objetivo no es publicar ni compartir, no es necesario hacer contactos de manera indiscriminada. En este caso, lo realmente importante es contactar con gente a la que conozcas o que te permitan mejorar profesionalmente.

En el primer caso, no se trata de que sean amistades del alma pero sí que te conozcan, aunque fuera hace mucho tiempo, o con las que coincidiste por poco tiempo. Estudiantes del colegio, de la universidad, de tu primer trabajo, de empresas proveedoras o clientes.

Por otro lado, si en tu sector hay personas a las que te interesa seguir porque son referentes y porque sus contenidos realmente te enriquecen, tienes dos opciones: puedes darle a seguir o, de manera más personal, mandarles una invitación a conectar indicándoles, con sinceridad, que su actividad en LinkedIn te interesa para seguir creciendo en lo profesional. Con la segunda opción conseguirás encontrar su contenido de manera más directa en el muro de LinkedIn cada que vez que te conectes.

La gente en LinkedIn está receptiva. No tengas reparos en hacer peticiones; recuerda que la mayoría desea tener cuantos más contactos, mejor. Si tienes dudas acerca de si la persona te recordará o no, personaliza el primer mensaje de contacto, para que le sea más fácil ubicarte. Para esto también será muy útil que en la foto se te reconozca fácilmente.

7 maneras de usar LinkedIn sin publicar contenido

Tus objetivos serán diferentes según la situación en la que te encuentres. Bien si buscas cambiar de empleo, como si quieres mejorar tus contactos personales o para tu negocio, puedes seguir algunas de las siguientes estrategias en LinkedIn: 

1.- Recupera y mantén los contactos que te interesan.

Hoy en día es posible estar al tanto de la carrera profesional de personas conocidas y contactar con ellas con gran facilidad. Es una agenda valiosísima, impensable hasta la aparición de LinkedIn. No dudes en aprovecharla.

2.- Si quieres hacer un contacto comercial, o de negocios, con alguien que no conoces.

Igual que para localizar a gente conocida, puedes usar LinkedIn para hacer búsquedas de otras personas que te interesan. Si deseas contactar por primera vez con alguien, pero crees que no aceptará una invitación para ser parte de tu red porque no te conoce, te proponemos estas tres alternativas:

a-  Cada vez que hagas una búsqueda, verás que tienes contactos de 1er grado, que son los que forman parte de tu red, y de 2º grado, que no forman parte de tu red pero sí conocen a alguien que está en tu lista de contactos. Aprovecha esta utilidad; LinkedIn te dirá qué personas pueden servirte de puente hacia tu objetivo.

Mide el mensaje que le enviarás pidiéndole el favor; solo tú sabes el nivel de confianza que tienes con cada uno de tus contactos de LinkedIn.

b-  Curiosea el perfil de la persona que te interesa. Con un poco de suerte, pertenecerá a algún grupo de los incluidos en la búsqueda. Solicita incorporarte en ese grupo y, dependiendo de cómo tenga esa persona configuradas las comunicaciones (Elige si los miembros del grupo que pertenezcan a tu red ampliada pueden enviarte mensajes.), tendrás la opción de escribirle un mensaje desde la lista de miembros del grupo.

c- Utiliza la prueba gratuita de un mes de LinkedIn Premium. En este caso, te recomendamos hacerlo para algo realmente interesante, porque solo podrás hacerlo durante un mes y ya habrás quemado esta alternativa.

Estas opciones hay que usarlas con cuidado. Trata de enviar un texto breve pero suficientemente explicativo. Un mensaje demasiado invasivo puede provocar rechazo, justo lo contrario de lo que pretendes.

3.- Si quieres cambiar de trabajo o estás en búsqueda activa de empleo, te servirá como CV siempre disponible.

El curriculum en LinkedIn permite extenderse mucho más que en el de papel, y añadir multitud de matices. Por eso, te recomendamos incluir el enlace de LinkedIn en tu CV tradicional, para que puedan ojearlo y ampliar información si lo desean.

4.- Incluye recomendaciones de otras personas que avalen tu profesionalidad.

El perfil de LinkedIn, además de ser más extenso que un CV en papel, permite incluir recomendaciones de otras personas cuya identidad está acreditada (es decir, que no te lo has inventado tú).

Esta alternativa no existe en el curriculum en papel y enriquece mucho nuestra imagen profesional. No dudes en pedir recomendaciones a personas en las que confías y que puedan avalar tu trayectoria profesional.

5.- Si estás en búsqueda activa de empleo, te permite llegar a todos tus contactos.

LinkedIn te permite llegar a todas las personas de tu red muy fácilmente cuando te hace falta. Sin esta herramienta, hace unos años, era impensable establecer los contactos que se hacen hoy en día sin ninguna dificultad.

Con un sencillo email puedes informarles de tu situación, sin dramas, indicándoles cuál es la URL de tu perfil y agradeciéndoles que te tengan en cuenta si saben de alguna vacante. No sabemos dónde puede aparecer una oportunidad o una buena recomendación. Por eso es tan importante que el CV esté bien hecho.

6.- Si te presentas a una oferta de trabajo, investiga si conoces a alguien dentro esa empresa y pídele consejo.

LinkedIn te permite hacer búsquedas de personas que estén en una empresa concreta, o que hayan estado recientemente. Si hay suerte y localizas a alguien que conoces en la empresa que te interesa, puedes pedirle que te oriente acerca de la compañía, si hay algo que valoren más o si hay alguna indicación que te pueda servir.

No se trata de pedir que te enchufen, sino de pedir orientación para optar mejor al puesto. Si de ahí surge una ayuda, mucho mejor.

7.- Si ya te presentaste a una oferta de trabajo, LinkedIn puede ser la vía para ponerte en contacto con quien te entrevistó.

Después de una entrevista de trabajo, especialmente si no es por una empresa especializada, puedes buscar en LinkedIn a la persona que te ha entrevistado para ponerte en contacto unos días más tarde y mostrar tu interés de nuevo.

En este caso, puedes seguir las mismas técnicas que hemos comentado en el punto 1 para hacer contactos comerciales.

Recuerda: escribe, pero no lo hagas de manera invasiva. Muestra tu interés por el proceso, escribe con moderación y respeta si no te responden.

Las redes sociales tienen una parte muy humana. Trabaja tu networking online porque el potencial es inmenso y puede serte de gran utilidad. No esperes a necesitar las ventajas de LinkedIn; vete elaborando tu perfil y construyendo tu red de contactos para tenerlos disponibles cuando los necesites. Y no descartes que también recibirás solicitudes. Procura ser amable y atender a quienes te contactan porque en Internet todo deja huella, para bien y para mal. Al igual que en el mundo físico, en los entornos digitales la educación, la amabilidad y el saber estar se valoran muy positivamente.

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