El email empezó a usarse para llegar a posibles clientes, por lo general a puerta fría. La labor previa para construir listas de cuentas de correo se hacía buceando en Internet y otras bases de datos para posteriormente enviar emails con un contenido genérico, igual que si buzoneásemos folletos por las empresas. Y después solo quedaba confiar en que hubiera alguna respuesta.

Actualmente las redes sociales son las grandes protagonistas de la relación con clientes. Permiten mostrar el producto y establecer una comunicación bidireccional, aparentemente mucho más productiva que a través de un email.

¿Significa esto que el email ya no sirve para llegar al cliente final? La respuesta es No. Al contrario, gracias al trabajo en Internet (redes sociales y página web) ahora podemos generar nuestras propias listas de correos: las cuentas de email de gente realmente interesada en lo que le estamos contando. Una vez generada nuestra base de datos, podremos empezar a hacer email marketing con mensajes personalizados; ya no es a puerta fría.

El email marketing y la lista de contactos

Llegados a este punto, hemos conseguido superar la primera prueba: atraer el interés de personas lo suficiente como para que nos dejen enviarles más información. Es el germen de nuestra lista de contactos. A partir de aquí, el reto es lograr que lo que les mandemos mantenga su atención y aumente su interés, hasta el punto de querer lo que les ofrecemos. No es un reto fácil.

Características de una campaña de email marketing bien planteada

Con el email marketing buscamos generar oportunidades de venta de una manera poco invasiva. Realizar una campaña de email marketing no es sencillo, pero hay tips básicos que todas las campañas de email marketing deben tener en cuenta.

1.- Conoce y segmenta a tu audiencia

Para una buena segmentación te recomendamos disponer de un CRM con contactos cualificados. Otra manera de conseguir contactos de calidad es hacer las preguntas adecuadas en el momento en que se suscriben a tu blog. En ambos casos podrás segmentar tu audiencia y enviarles información relevante al momento en el que se encuentren en el ciclo de compra.

2.- Crea el contenido adecuado

Aunque crear el mejor contenido va a exigir varias pruebas y análisis para ver qué contenidos son lo que mejor funcionan y consiguen mayores ratios de apertura (lo que te va a exigir medir y analizar cada envío hasta que vayas descubriendo cuál tiene más éxito), todos ellos deben tener las siguientes características:

  • El asunto también es parte del contenido: el asunto del email es lo primero que van a ver las personas destinatarias de los mensajes. Preocúpate de que sea atractivo y explicativo.
  • Textos breves: no nos sobra el tiempo. Los textos largos y apretados son más disuasorios que otra cosa. Incluso si es interesante, lo dejas para leerlo en otro momento…y en breve queda olvidado bajo los emails que han llegado después.
  • Imágenes que aporten valor al mensaje: recuerda que las imágenes y los botones también forman parte del mensaje, pudiendo hacer que parezca más largo de lo que realmente es o haciendo que se descargue muy lentamente. Asegúrate de que no entorpecen la lectura y de que se ven fácilmente, especialmente los botones.
  • Personaliza el mensaje: incluye datos que hagan sentir especial a la persona; ese email era para ella y para nadie más. Detalles como poner el nombre, apellidos o la ciudad donde reside pueden ser útiles.
  • Crea emails responsive: que se puedan leer en el ordenador y en el móvil. Y recuerda incluir el enlace a la versión web, por si hubiera problemas para visualizarlo en el email.
  • Evita convertirte en spam: hay palabras que te llevarán a la carpeta de spam casi de manera automática. Descuento, oferta, promoción, suscríbete, haz clic aquí o sexo son algunas de ellas. También puedes pedir en tu primer email que te incluyan en la lista de contactos, para evitar futuros problemas.

3.- Escoge una frecuencia razonable

Debe haber espacios de tiempo razonables entre envíos: ni muy largos como para que nos olviden ni muy cortos como para abrumarles. Y cada email debe ofrecer valor añadido.

4.- La apariencia importa…

…y mucho. Por supuesto, cuida la ortografía y la redacción. Además, debes utilizar imágenes de calidad, presentar un texto ordenado y un diseño profesional, que te ayudarán a proyectar una imagen que transmita confianza. Si no pones cuidado cuando se trata de presentar tu producto, ¿por qué deben creer que lo harás mejor cuando trabajes para ellos?

5.- Incluye call to actions

En los emails puedes incluir call to actions. Son botones para conseguir algo de la persona destinataria: que acuda a un formulario, que nos mande una forma de contacto, que rellene una encuesta…aunque sin abusar. Cada mail que envíes tiene que tener un objetivo concreto.

No se trata de pedir cualquier cosa. Debes tener claro cuál es tu objetivo para ese email y dejarlo claro en tu mensaje. Igualmente debe estar claramente identificado dónde debe pinchar para hacerlo. Y mejor si se ve sin necesidad de hacer scroll.

6.- No olvides incluir tus datos para que puedan contactar contigo fácilmente. Además es un requisito legal que las personas que reciban tus mails sepan por qué lo reciben y cómo has conseguido sus datos.

7.- Utiliza proveedores fiables: un proveedor de servicio de correo electrónico sospechoso puede entorpecer la entrada de tus emails en los buzones de las personas destinatarias, arruinando todo tu trabajo previo.

Contrata un servicio con garantías y olvídate de correos tipo Hotmail, Yahoo o Gmail que no dan una imagen profesional de tu empresa.

8.- El RGPD también es para ti: el Reglamento General de Protección de Datos afecta a todos los envíos que hagamos. Infórmate sobre cómo te afecta este asunto antes de empezar a hacer envíos y contrata los servicios de empresas profesionales.

9.- No temas recibir peticiones de baja: no te engañes. De nada sirve mantener suscriptores sin interés en nuestras campañas. Es más interesante quedarse solo con aquellos que realmente desean recibir información. No escondas el botón que les permite darse de baja; además de no ser legal, solo sirve para enfadar a la persona y arriesgarte a que te marque como spam.

10.- Mide y analiza…hasta el infinito y más allá

Una campaña de email marketing no acaba cuando envías el email. Ahora llega el turno de la analítica, tan importante como todo lo anterior. A partir de ese momento deberás estudiar quién ha abierto el email, quién ha pinchado, si los emails realmente han llegado, si has llegado a la bandeja de spam… y todos esos datos van a ser decisivos para tu siguiente envío de email marketing.

Una campaña de email marketing exige trabajo previo y de análisis, hasta que los contenidos se van puliendo, identificas las mejores horas para enviar los mails y se van mejorando los resultados. Pero eso no debe asustarte. Es una herramienta muy potente con la que puedes conseguir grandes resultados. Consúltanos para que podamos orientarte con tus campañas de email marketing.

 

campaña-email-marketing

Pin It on Pinterest