La semana pasada pudimos escuchar a Martin Varsavsky sus reflexiones sobre las diferentes formas, americana y europea, de abordar la creación de una empresa. 

No se puede obviar la dilatada experiencia de Martin Varsavsky en el mundo empresarial, su actividad docente en la universidad, unido a su experiencia personal (argentino de procedencia, exiliado en EE.UU. y acogido de corazón en España). Todo suma en su mochila y ha hecho de él, el empresario que es.

Compartió su aprendizaje (que no fracaso) con FON, la red WIFI más grande del mundo, uno de sus últimos proyectos que no ha cuajado aquí. Una idea que no consiguió financiación estatal pero sí extranjera (nadie es profeta en su propia tierra). ¿Qué mueve a la sociedad americana?

8 ideas a compartir…

1. La asociación de las personas y la idea de cómo construir una empresa. Ejemplo, Silicon Valley. Un concepto formado por una universidad, una calle llena de empresas de capital riesgo y un conjunto de empresas referente afincadas alrededor. Y un espíritu: “ir a Silicon Valley” a conseguir financiación.

2. Las relaciones del mundo empresarial y docente, emprendedor y político, la sociedad civil y la política. Mezcla de facetas que enriquece las experiencias individuales y favorece un modelo de excelencia profesional.

3. La superación de las ideas deterministas, fatalistas, donde cada individuo ocupa un lugar concreto en la sociedad y no puede hacer nada por evolucionar. Una sociedad acostumbrada a escuchar a “locos” como Google, gestado en la universidad a partir de dos estudiantes emprendedores.

4. La cultura del emprendizaje, se puede hacer y salir adelante a través del esfuerzo. Importante deshacerse de la idea de pedir perdón por haber alcanzado el éxito; y, por el contrario, asumir que el fracaso forma parte del aprendizaje. Hasta las empresas más exitosas pasan agonías con algunas líneas de producto y sobreviven a costa de grandes dosis de tolerancia al fracaso.

¿Qué eliges: una persona que nunca ha fracasado por no haberlo intentado o alguien que ha adquirido una experiencia intentándolo?

La cultura del éxito está unida a la cultura del fracaso y saber vivir el fracaso es indispensable para tener éxito, sobrellevar los fracasos como algo menor, como un aprendizaje para tener éxito.

Las empresas más exitosas también son un cúmulo de fracasos. Google, Microsoft y Apple son tres ejemplos.

Con que una empresa acierte con un producto le puede dar para experimentar cosas nuevas, la mayoría no funcionarán pero alguna sí despegará. Las empresas adquieren mayor aprendizaje con productos con los que luchan, se la juegan y fracasan.

Pero EE.UU. también presenta áreas de mejora que aquí, en principio, tenemos superadas:

5. Es la sociedad de los extremos, no hay término medio. En Europa tenemos los pobres más ricos del mundo porque la miseria y las grandes diferencias tienen nombre americano.

6. La inexistencia de una sanidad pública hace que los costes que asumen las empresas para cubrir la asistencia sanitaria de las personas empleadas se disparen (Martin manejaba la cifra de 900€ mensuales por empleado).

7. La ley, los juicios frívolos y, en general, la incertidumbre legal, es otra de las preocupaciones de las personas emprendedoras americanas. Junto con la salida a bolsa de las empresas, la abogacía juega un papel importante en el mundo empresarial y sus costes asociados también.

8. Disponen de una visión geográfica limitada, su país es todo el mundo y no son conscientes que representan el 5% de la población mundial. Su descubrimiento geográfico se basa en la expansión de su empresa. Pero su ignorancia de las diferencias culturales les ayuda a colonizar el mundo con sus productos. Desarrollan sus productos a partir de la globalidad y no la diferencia.

Finalmente, Martin concluyó resumiendo su exposición con 3 ideas para que las personas que vivimos en el municipio nos aplicáramos:

  1. Entiende y aprovecha las diferencias culturales, construye el conjunto en tu mente sin fronteras ni prejuicios, saca lo mejor de cada sitio.
  2. Getxo no está tan aislado, representa el ecosistema más exitoso del estado y está a dos horas de Europa en avión. A un paso, puede haber otras fuentes de financiación. No es Nueva York ni Silicon Valley pero somos potentes, disponemos de energía, formación y cultura para el emprendimiento.
  3. Elimina las fronteras mentales, emprender sabiendo que el fracaso es lo más probable y lanzarse.

 

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