Hoy ha comenzado la III edición del curso de Marketing Online, dentro de los cursos de verano de la UPV. José Panzano ha sido el ponente y ha venido a hablar de su libro, Analítica Web para ecommerce. Ha compartido muchos detalles, pero yo me voy a quedar con 7 ideas. Os cuento.

  1.   El tamaño no importa: el rendimiento y la eficacia de una ecommerce no necesariamente está vinculada con el tamaño de la compañía a la que representa. Extensible a Social Media, donde empresas de menor tamaño, con menores recursos económicos y personales, consiguen equipararse a las grandes compañías. Tres métricas básicas: %Add to Cart (productos añadidos al carrito), %Funnel (embudo de ventas traducido a hitos) y %Venta.
  2. Tres etapas o fases para los proyectos de ecommerce (y yo diría que cualquiera): 1 – recopilación de datos, 2 – análisis, 3 – implantación, donde se detallen las propuestas y las acciones de mejora. De nada sirve toda la información que hemos ido obteniendo si no pasamos a la acción y mejoramos aquellos aspectos que han sido identificados. Si no llevas a cabo su ejecución, el proyecto de analítica web deja de ser una inversión y se convierte en un gasto para la organización.
  3. Comunicación adaptada a las personas y departamentos receptores, empleando un lenguaje entendible. Ahí está uno de los retos más importantes, para que los niveles decisores de una organización (responsable de Finanzas, CEOs) apoyen las mejoras propuestas. Estas tienen que ser debidamente justificadas, a través de los datos y evitando la subjetividad. La figura del analista se convierte en el nexo entre negocio (departamentos comerciales, atención al cliente, finanzas, logística) y las personas de IT (programadores). En ambos casos, la formación es vital, adaptada a cada nivel, para que la compañía en su conjunto entienda las decisiones tomadas, los objetivos definidos y las acciones esperadas.
  4. Objetivos, métricas e indicadores de gestión de negocio: el analista debe olvidarse de cuestiones como el número de visitas o tasas de rebote y hablar en términos empresariales. Conseguirá involucrar a las personas que toman las decisiones dentro de la organización y llevar a cabo su proyecto. A su vez, necesitamos que las empresas compartan la información y datos relevantes, por ejemplo, margen y costes por producto.
  5. Buen mix de acciones online: no sólo de SEO vive una ecommerce y conviene repartir los esfuerzos e invertir en posicionamiento orgánico, de pago, acciones por canal,…para hacer robusto mi proyecto de ecommerce. Para que un proyecto avance y evolucione, juega un papel muy importante haber testado las diferentes opciones así que un proyecto personal nos puede servir de conejillo.
  6. No todo ocurre en la web: no puede entenderse el mundo online de forma aislada al mundo offline. Por poner un ejemplo, en los proyectos ecommerce, la logística puede suponer hasta un 15% de los costes asociados. Un consejo práctico es tratar de optimizar la logística, no sólo estar pensando en hacer lo propio con la inversión en publicidad, número de personas empleadas,…y no olvidarse que la competencia también se encuentra activa. Saber rodearse de buenos proveedores colaboradores.
  7. Google Analytics y cualquier herramienta o solución se adapta a la compañía y no al revés: algunos ejemplos de cómo podemos obtener información para la toma de decisiones: medir las búsquedas sin resultados, analizar por categorías de productos, emplear APIs para automatizar las extracciones de datos de la herramienta, agrupar canales de atribución y tráfico, analizar landing pages o key words,…

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